24/10/2026 | VALLE VIEJO | 12 Lecturas
Jesús “Negro” Vázquez, un ejemplo de esfuerzo y pasión por el boxeo
El destacado entrenador chacarero, Jesús "Negro" Vázquez, construye su propio gimnasio con mucho sacrificio y el aporte de sus alumnos. La obra está en su etapa final y sueña con inaugurar pronto un espacio propio para seguir formando boxeadores.
Jesús “Negro” Vázquez, reconocido técnico del boxeo chacarero, lleva adelante un proyecto que refleja el esfuerzo, la perseverancia y el compromiso con este deporte: la construcción de su propio gimnasio, una obra que realiza con recursos propios y la colaboración de sus alumnos.
“Estoy levantando el gimnasio, haciendo un salón grande. No veo la hora de terminar, ya estamos en la recta final para inaugurar”, expresó con entusiasmo el entrenador, que desde hace un año trabaja para hacer realidad este sueño.
El salón tendrá 20 metros de largo por 10 metros de ancho y contará con dos baños, un espacio pensado para el desarrollo de las actividades deportivas y la formación de nuevos púgiles.
“Me costó mucho. Como siempre digo, todo tiene que ser con esfuerzo propio y así tiene más valor. Con la cuota de los chicos, hace un año comenzamos con la obra. Con cada cuota compro el material y, con la ayuda de un vecino y amigo, a quien le agradezco mucho, todos los sábados trabajamos un poco en la construcción”, contó Vázquez.
Una obra hecha a pulmón
El técnico explicó que la construcción está muy avanzada y que ya levantó prácticamente toda la altura de las paredes.
Ahora debe completar los encadenados perimetrales y colocar el techo para dejar el salón en condiciones de avanzar hacia su inauguración.
Sin embargo, también expresó su malestar por la falta de acompañamiento de las autoridades deportivas municipales de Valle Viejo.
“Ningún funcionario de Deportes de la Municipalidad de Valle Viejo se llegó. Viven haciendo promesas y ya no les creo nada”, señaló con dureza.
El valor de los sueños construidos con esfuerzo
La historia de Jesús “Negro” Vázquez representa el trabajo silencioso de quienes apuestan al deporte y buscan crecer con sus propios medios. Con el aporte de sus alumnos, la ayuda de un amigo y muchas horas de trabajo, el entrenador chacarero está cada vez más cerca de concretar un objetivo que va mucho más allá de levantar paredes.
Su gimnasio será el resultado de un año de sacrificio y perseverancia, una muestra de que, con compromiso y pasión por el boxeo, los sueños pueden comenzar a hacerse realidad, incluso cuando el acompañamiento esperado no llega.

















