12:58 | CATAMARCA | 107 Lecturas
Diego “Kito” Castro: un sueño profesional que todavía espera una nueva oportunidad
El boxeador chacarero Diego “Kito” Castro (1-0-1) dejó el boxeo profesional después de realizar solo dos peleas, ambas frente a Andrés "Locche" Décima con empate en Andalgalá y triunfo en el Poli Capital FME, pero asegura que las ganas de volver nunca desaparecieron. A los 32 años, mantiene intacta la pasión por el deporte y sueña con volver al ring para demostrar todo lo que todavía tiene para dar.
La decisión de alejarse del boxeo no fue sencilla. Castro reconoce que su corta carrera profesional estuvo marcada principalmente por las dificultades económicas y laborales: “Fue una decisión muy dura, ya que fue muy corta mi carrera profesional debido a la situación económica que estaba pasando”, explicó.
El boxeador también cuestionó las dificultades que atraviesan muchos pugilistas de la provincia para poder desarrollar una carrera: pocas oportunidades de combate y bolsas que, en muchos casos, no alcanzan para sostener la actividad: “Fui a muchas provincias a pelear y el nivel de Catamarca es enorme, cómo creció. Me siento orgulloso de cada boxeador que nos representa. Sé el esfuerzo y la dedicación de cada uno de ellos, algunos sin apoyo de nadie”, destacó.
Un sueño cumplido
Castro recuerda especialmente el momento en que dio el salto al profesionalismo. Para él, significó cumplir uno de sus grandes sueños:“Cuando me hice profesional sentí una alegría inmensa, era mi sueño cumplido. Desde ese día empecé a entrenar más”, contó.
Sin embargo, con el paso del tiempo, las obligaciones laborales comenzaron a complicar cada vez más su preparación. Incluso intentó conseguir una licencia deportiva para poder continuar con su carrera, pero nunca obtuvo una respuesta favorable.
“En mi mejor momento de mi carrera hice todo lo posible para que en mi trabajo me dieran la posibilidad de una licencia deportiva. Nunca tenía buenas noticias. Iba y volvía presentando papeles y siempre me ponían un pero. Al final nunca pude concretar nada con mi trabajo y eso me desgastó totalmente”, relató.
El ring todavía lo espera
Aunque dejó de competir a los 29 años, hoy, con 32, Castro asegura sentirse con las mismas ganas de cuando comenzó: “Dejé de boxear a los 29 y hoy tengo 32, y estoy como si tuviera 18”, afirmó entre risas.
La posibilidad de regresar nunca dejó de estar presente en su cabeza: “Siempre pienso en volver y entrenar durísimo para llegar a demostrar todo lo que soy capaz arriba del ring”, sostuvo.
Para Kito, la derrota nunca fue una opción definitiva: “Yo nunca me doy por perdido. Siempre tengo esas ganas de volver y demostrar que esto es lo que me gusta: el boxeo”, remarcó.
Humildad y aprendizaje
Durante su etapa amateur, Castro asegura haber enfrentado a algunos de los mejores exponentes y haber construido su camino desde el respeto hacia sus rivales: “El amateurismo para mí fue todo muy rápido. Creo que peleé con los mejores. A toda Catamarca le demostré que soy un guerrero de la vida. Nunca chicaneé ni ninguneé a ningún rival, siempre con humildad”, expresó.
En ese sentido, sostiene que el boxeo no solamente le permitió crecer como deportista, sino también como persona.
Un mensaje para la gente de Catamarca
Antes de cerrar, Kito Castro dejó un pedido especial para la comunidad deportiva catamarqueña: acompañar y respaldar a los jóvenes que buscan abrirse camino en el boxeo: “Un pedido especial a toda la gente de Catamarca: apoyemos a los boxeadores que están en ascenso. Hay mucho potencial, veo chicos con muchas condiciones”, manifestó.
Aunque su carrera profesional quedó en pausa después de solo dos presentaciones, la historia de Diego “Kito” Castro parece no estar completamente terminada. El amor por el boxeo permanece intacto y, con 32 años, el chacarero todavía conserva la ilusión de volver a ponerse los guantes y demostrar que el sueño profesional puede tener una segunda oportunidad.








