07/08/2026 | CATAMARCA | 100 Lecturas

Liliana Noria: “El boxeo es parte de mi historia y de mi familia”

Hablar de Liliana Noria es hablar de años dedicada al boxeo. Jurado nacional, integrante de la Federación Catamarqueña de Boxeo, esposa del reconocido promotor y entrenador Daniel Corzo y madre de los boxeadores y técnico nacionales e internacionales Joel, Pablo y Gabriel Corzo, ha acompañado durante décadas el crecimiento de este deporte desde distintos lugares.

Liliana Noria.

Con pasión, compromiso y una fuerte vocación de servicio, Liliana abrió las puertas de su historia para compartir cómo nació su amor por el boxeo, el orgullo que siente por su familia y su mirada sobre el presente y el futuro del pugilismo catamarqueño. 

El boxeo pasó a ser parte de mi historia

Su vínculo con este deporte comenzó gracias a su propia familia. 

"Mi pasión nació gracias a mi familia. El boxeo estuvo presente en mi vida por mi marido y mis hijos y, con el tiempo, se convirtió en mucho más que un deporte: pasó a ser parte de mi historia."

Después de tantos años ligada a la actividad, asegura sentir un enorme orgullo.

"El boxeo me enseñó valores, me permitió conocer grandes personas y formar parte de una actividad que amo profundamente."

El camino para convertirse en jurado nacional

Llegar a desempeñarse como jueza nacional fue el resultado de mucho esfuerzo y preparación. 

"Fue un camino de mucho estudio, compromiso y responsabilidad. Me preparé con dedicación porque entendía la importancia de desempeñar ese rol con profesionalismo."

Para ella, impartir justicia sobre un ring exige cualidades fundamentales

"La honestidad, la imparcialidad, el conocimiento del reglamento y la capacidad de mantener la concentración durante toda la pelea."

Sobre los combates que más la marcaron, reconoce que todos dejaron enseñanzas, aunque recuerda especialmente aquellos en los que hubo títulos en juego

"Siempre recuerdo los combates donde estaba en disputa un título importante, porque implicaban una gran responsabilidad."

La objetividad por encima de todo

Pese a pertenecer a una familia profundamente identificada con el boxeo, Liliana asegura que siempre supo separar los sentimientos de su función.

"Cuando estoy cumpliendo mi función, dejo de lado cualquier vínculo personal. Mi compromiso siempre es con la justicia y el reglamento."

El orgullo de ver crecer a sus hijos

Como madre, no puede ocultar la emoción al hablar de Joel, Pablo y Gabriel Corzo.

"Siento una enorme emoción y orgullo. Ver el esfuerzo y la pasión que ponen en lo que hacen es una de las mayores satisfacciones de mi vida."

Sobre el crecimiento deportivo de Pablo y Gabriel hasta llegar al profesionalismo, recuerda un recorrido lleno de sacrificios.

"Fue un proceso de mucho esfuerzo, perseverancia y sacrificio. Como madre viví cada paso con nervios, ilusión y muchísima felicidad."

También destacó el presente de Joel Corzo como entrenador nacional.

"Es un orgullo inmenso. Ver que transmite sus conocimientos y ayuda a formar nuevos boxeadores demuestra su compromiso con este deporte. El año que viene mi hija Yasmina también se recibe de técnica nacional. Estoy muy orgullosa de ellos y de este deporte que une a nuestra familia."

Una familia unida por el boxeo

Compartir la misma pasión junto a su esposo Daniel Corzo ha fortalecido aún más el vínculo familiar.

"Es una bendición. Compartimos la misma pasión y siempre nos apoyamos mutuamente, tanto en los buenos como en los momentos difíciles."

Esa historia le dejó una enseñanza que considera fundamental

"El trabajo, la humildad y la unión familiar son claves para crecer y dejar un legado."

Su aporte a la Federación Catamarqueña de Boxeo

Actualmente integra la Federación Catamarqueña de Boxeo, un rol que asume con enorme responsabilidad.

"Es un honor poder aportar desde ese lugar al crecimiento del boxeo provincial. También quiero agradecer al doctor Nelson Silva por hacerme parte de este proyecto."

El presente del boxeo catamarqueño

Liliana considera que la actualidad del boxeo provincial es positiva.

"Creo que estamos viviendo un buen momento. Hay jóvenes con mucho talento y personas que trabajan con compromiso para seguir haciendo crecer este deporte."

Sin embargo, entiende que todavía quedan desafíos.

"Hay que seguir apoyando a los clubes, capacitando dirigentes, jueces y entrenadores, y brindando más oportunidades para los jóvenes."

Un mensaje para las nuevas generaciones

A quienes sueñan con abrirse camino en el boxeo les deja un mensaje claro.

"Nunca dejen de luchar por sus sueños. Con disciplina, respeto, esfuerzo y perseverancia, los objetivos se pueden alcanzar."

Para Liliana, el boxeo enseña mucho más que a pelear

"Transmite respeto, disciplina, humildad, sacrificio, compañerismo y la capacidad de levantarse después de cada caída."

La familia, el motor de su vida

Además de su trayectoria deportiva, disfruta plenamente de su rol de abuela.

"Mis nietos son una enorme alegría y trato de acompañarlos con el mismo amor con el que acompañé a mis hijos."

No duda al señalar cuál es el lugar que ocupa la familia en su vida

"La familia es mi prioridad. Es el motor que me impulsa a seguir adelante y el lugar donde encuentro fuerza y felicidad."

Mirando hacia el futuro

Entre sus sueños aún pendientes, desea seguir contribuyendo al crecimiento del boxeo catamarqueño.

"Quiero seguir aportando al desarrollo del boxeo, ayudar a las nuevas generaciones y ver que este deporte continúe creciendo en Catamarca."

Y cuando debe resumir toda su vida en una sola palabra, no necesita pensarlo demasiado

"Pasión. Porque todo lo que hice, tanto en mi familia como en el boxeo, siempre fue con el corazón."

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