14/07/2026 | ENTREVISTA | 10 Lecturas
Oscar Alexis Macías: "Mi sueño es que el boxeo forme personas antes que campeones"
Abogado, especialista en Derecho Procesal, entrenador nacional de boxeo, técnico de boxeo infantil sin contacto y actual secretario de la Federación Catamarqueña de Boxeo. Oscar Alexis Macías combina su vocación por la Justicia con una profunda pasión por el deporte de los puños, convencido de que el boxeo es una herramienta de inclusión y transformación social. "El verdadero valor de una persona está en cómo trata a los demás"
Fuera del boxeo, Macías se define como "un amigo, un padre, un hijo, un hermano y un dirigente". Sin embargo, sostiene que, por encima de cualquier rol, es "un ser humano que intenta ser empático con quienes lo rodean".
"Creo que el verdadero valor de una persona está en cómo trata a los demás, y esa es una filosofía que trato de aplicar tanto en mi vida como en el boxeo", expresó.
Una vocación que nació en la Defensoría
Su interés por el Derecho comenzó desde muy pequeño, cuando acompañaba a su madre a la Defensoría: "Siempre me atrajo la idea de hacer justicia, o al menos intentar ser lo más justo posible", recordó.
Con el tiempo ingresó al Poder Judicial, donde encontró su verdadera vocación. Allí conoció a Victoria, "Vicky", a quien considera su mentora tanto en el Derecho como en la vida: "Me enseñó que detrás de cada expediente hay personas. Desde entonces me enamoré del Derecho Procesal", afirmó.
Del gimnasio por salud a una pasión de toda la vida
Su vínculo con el boxeo comenzó en la adolescencia: "Empecé a entrenar con el gran Mema porque quería bajar de peso, pero enseguida me llamó la atención su profesionalismo y la forma en que enseñaba", contó.
Años después inició una amistad con Dante Pereira, a quien comenzó ayudando desde sus conocimientos en musculación cuando entrenaba junto a Lía Vázquez y Manuel Cativa. Esa relación terminó convirtiéndose en un proyecto de vida: "Un día Dante me dio un par de manoplas y me dijo: Aprendé. Me abrió las puertas para enseñar y crecer como entrenador", recordó.
Luego estudió en la Federación Argentina de Box (FAB), donde obtuvo los títulos de técnico nacional de boxeo y técnico de boxeo infantil sin contacto.
El compromiso con la Federación Catamarqueña
Como secretario de la Federación Catamarqueña de Boxeo asegura que vive una enorme responsabilidad: "Es un cargo que no tiene horarios. Hay que ponerse en el lugar del boxeador, del entrenador, del promotor y de los clubes para tratar de encontrar soluciones, siempre respetando los reglamentos."
Además, destacó que gran parte del trabajo institucional ocurre detrás de escena: "Muchas veces ese trabajo silencioso no se ve, pero quienes estamos en la Federación sabemos la cantidad de horas que hay detrás de cada festival, cada licencia y cada decisión."
El presente y los desafíos del boxeo catamarqueño
Para Macías, el boxeo provincial atraviesa uno de sus mejores momentos, especialmente en el campo profesional: "Eso es mérito de los boxeadores, de los entrenadores y también del trabajo que realizaron las dirigencias anteriores."
No obstante, considera que todavía existen desafíos importantes: "Necesitamos generar más competencia, capacitar permanentemente a técnicos y preparadores físicos y acercar campus nacionales. Las provincias que más crecieron apostaron a la formación constante."
Una amistad que trascendió el gimnasio
Macías también habló sobre su relación con Dante Pereira, con quien comparte años de trabajo: "Su gimnasio siempre fue mi segunda casa."
Recordó además el tiempo en el que debió alejarse por cuestiones personales y comenzó a trabajar con Raúl "Ruli" Figueroa: "Le estoy profundamente agradecido porque me abrió las puertas de su gimnasio."
Cuando regresó junto a Pereira, la respuesta fue inmediata: "Dante me dijo: Hacé de cuenta que estás en tu casa. Esa confianza habla de la clase de persona que es."
Formar personas antes que boxeadores
Si hay un concepto que atraviesa toda su carrera es la formación humana: "Antes que boxeadores quiero formar personas."
Entre los valores que intenta transmitir menciona el respeto, la humildad, la disciplina, el sacrificio y el compañerismo: "Un buen boxeador puede ganar peleas; una buena persona puede ganar la vida."
Los momentos más difíciles y los más emocionantes
El momento más duro dentro del boxeo fue cuando debió dejar el gimnasio para mudarse a Valle Viejo: "Sentí que dejaba una parte de mí."
Sin embargo, nuevamente encontró respaldo en Raúl "Ruli" Figueroa, quien le permitió seguir enseñando.
En contraste, sostiene que lo más emocionante no fueron los títulos: "Fue ver jóvenes que llegaron con problemas, adicciones o atravesando situaciones muy difíciles y hoy tienen una familia, un trabajo o incluso un gimnasio donde enseñan boxeo."
También destacó las experiencias de enseñar en una unidad penitenciaria y trabajar con personas con discapacidad en APYFADIM: "Ahí comprendí que el boxeo puede cambiar vidas mucho más allá de los resultados deportivos."
Los referentes que marcaron su camino
Aunque asegura haber aprendido de cada persona que pasó por un gimnasio, destacó especialmente a dos nombres: "Braian Guzmán, un talento extraordinario que me obligó a crecer como entrenador, y Yanina Quiroga, una enorme campeona y una gran madre, de quien aprendí más sobre la vida de lo que seguramente ella aprendió de mí".
El futuro del boxeo catamarqueño
Macías considera indispensable un mayor respaldo económico: "Invertir en el boxeo no es solamente invertir en un deporte; es invertir en inclusión, contención y oportunidades para cientos de chicos."
También sueña con una sede propia para la Federación Catamarqueña de Boxeo: "Es un sueño histórico que dejaría un patrimonio para las próximas generaciones."
Entre las reformas que impulsaría para el boxeo amateur menciona la incorporación de asistencia psicológica obligatoria, la digitalización de licencias y récords, capacitaciones permanentes para entrenadores y un programa de acompañamiento legal y financiero para quienes pasan al profesionalismo: "El boxeo moderno necesita evolucionar tanto dentro como fuera del ring."
El mayor campeonato
Cuando se le pregunta cuál es el sueño que aún le falta cumplir, la respuesta sorprende: "Mi sueño no es fabricar campeones del mundo. Mi sueño es que un chico entre al gimnasio con miedo, con problemas o sin un rumbo claro y salga convertido en una persona de bien."
Y deja un mensaje para quienes recién comienzan.
"El boxeo no enseña a pelear en la calle; enseña a evitar peleas innecesarias. La verdadera fortaleza no está en golpear más fuerte, sino en tener el autocontrol suficiente para no tener que demostrarle nada a nadie."
Finalmente, al definir al boxeo con una sola palabra, no duda.
"Resiliencia. Porque el boxeo te enseña que siempre es posible levantarse. Cada entrenamiento, cada golpe y cada derrota son oportunidades para aprender y volver más fuerte. Esa es la mayor enseñanza que este deporte puede darle a cualquier persona."




